Columna semanal de Manuel Alcántara, La esquina desnuda, en Salamanca rtv al dia.

“Un epitafio ideado por él mismo que nunca se esculpirá sobre la lápida de su tumba. Una definición vital de un cronopio habituado a estar donde se reinventa la vida y se forjan los sueños más bellos. Sea en el barrio porteño de Banfield, en Mendoza o, con más glamour, en Paris. Si el escritor quería expresar el lado liviano  y pueril de la vida para que los lectores se divirtieran tiernamente, los cronopios eran los encargados de conseguirlo y ese epitafio daba coherencia a su andadura.”

Cualquier ranita le ganaba